Economía

Tucumán subsidia la tarifa de la luz a Buenos Aires?

Una de las fuertes promesas del presidente Mauricio Macri hace dos años en su campaña electoral era terminar con la injusta distribución de los costos energéticos en la Argentina. Sin embargo, en los últimos tiempos el centralismo se hizo sentir con más fuerza que nunca en este terreno.


El interior paga por la electricidad, en promedio, tres veces más que los porteños, aunque las principales fuentes de generación de electricidad están fuera de la Ciudad de Buenos Aires. También en las provincias hay que pagar más por los combustibles y el transporte.

La situación no se moderó durante la gestión de Macri, sino que se acentuó, favoreciendo una vez más a Buenos Aires.

La eliminación gradual de los aportes estatales en el mercado energético tal cual como se viene aplicando, implica que se producirá un nuevo aumento de las facturas del servicio de luz antes de fin de año o a inicios de 2018. Por eso, desde el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos Provinciales de Tucumán (Ersept) ya se salió a advertir que los usuarios no podrán soportar una nueva suba de las tarifas de la luz.

Según estimaciones que manejan los actores del sistema de energía eléctrica de la provincia, las boletas sufrirán desde la segunda mitad de este año hasta 2019 un aumento acumulado de un 35%, en promedio (se pronosticaron subas de un 30% para usuarios residenciales y un 40% para industria y comercio). Este cálculo no tiene en cuenta los efectos de la inflación o de una posible devaluación -tipo de cambio-, que generalmente tienen incidencias.

La quita de los subsidios impacta de lleno en los costos por la compra de energía y el transporte de alta tensión. “Entre el 55% y el 60% de la tarifa que se paga en Tucumán, lo cobra el Gobierno nacional, además del IVA. Es decir, que más del 70% de lo que paga un tucumano se va a Buenos Aires, entre el transporte, el precio de energía e IVA”, explicó Santiago Yanotti, vocal del Ersept.

“Estamos pidiendo que bajen el IVA o que suspendan la aplicación del sendero de ajuste, porque nos parece que las tarifas están por pasar el límite que la sociedad puede aguantar. Y eso pasa en todas las áreas: residencial, comercio, industria, alumbrado público. Todos los segmentos están al borde”, enfatizó Yanotti.

En el Poder Ejecutivo local (PE) también plantean establecer la “tarifa única para el país” como alternativa para compensar el aumento del costo de vida. Detrás de esta pretensión se instala además el reclamo contra los mayores subsidios destinados a Buenos Aires, comparados con los valores del interior del país, en particular, del NOA.

“¿Por qué hay que seguir subsidiando a Buenos Aires?”, es el planteo que se repite, por lo menos, desde la gestión kirchnerista por su política centralista en esta área. Según explicaron fuentes oficiales, Buenos Aires recibe subsidio sobre el VAD (Valor Agregado de Distribución), es decir, el Gobierno nacional distribuye recursos para obras de mantenimiento, reposición y expansión, en vez de que estas obligaciones sean responsabilidad de las distribuidoras Edenor o Edesur. Así, este esquema permite que en Buenos Aires haya un VAD más bajo, beneficio que se registra en la boleta.

El VAD es la remuneración que se le reconoce a EDET por las obligaciones que se le imponen bajo contrato, y representa alrededor de un 25% de la factura final. “EDET no recibe ningún tipo de subsidio provincial. Todas las obligaciones están incluidas en las tarifas, los tucumanos ya las están pagando genuinamente (directo). Los porteños tendrían que pagarlo también genuinamente y no recibir subsidios del Gobierno nacional que pagamos los tucumanos y todo el interior”, remarcó Yanotti.

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