Amigos de Natalia dudan de la desaparición de la cámara

La Go-Pro fue buscada por la Policía en el lugar de la caída, pero no fue encontrada. La fiscala Rivadeneira había ordenado buscar el equipo de filmación. Deben declarar dos testigos que estuvieron con la médica.

Los amigos que subieron junto a Natalia Vargas hasta la pista de despegue de parapente de Loma Bola, en el cerro San Javier, el 29 de diciembre pasado, y que fueron testigos directos de la tragedia, ya comenzaron a declarar en torno a la causa. Se trata de seis jóvenes, cuatro de los cuales declararon en los últimos días de la semana pasada.

A partir de que el caso pasó a ser asunto de feria, la fiscala Carmen Reuter pudo avanzar durante el fin de semana en la instrucción de la causa, caratulada como homicidio culposo

Al testimonio de la amiga alemana de Natalia (había declarado antes de regresar a su país), se sumaron otros tres testigos, que entre el viernes y el sábado pasado, relataron su versión de lo sucedido.

Todos los testimonios coincidirían en su relato, aunque en algunos casos, pudieron aportar mayores detalles porque estuvieron junto a la joven médica cuando despegó en el parapente comandado por el piloto e instructor Ariel Salazar, quien declararía en los próximos días.

“Ayer (por el sábado 6), declaró un amigo que vio el momento en que Natalia cayó al vacío. Es quien pudo observar todo lo que sucedió”, señaló Leandro Amar, otro de los amigos de Natalia.

Leandro y una joven son los únicos amigos de la víctima fatal que hasta el momento no declararon, y esperan ser citados para hacerlo en las próximas horas.

Al ser consultado por LA GACETA, el joven hizo especial hincapié en la cámara filmadora Go-Pro que llevaba anexada el equipo de parapente y que hasta el momento no apareció.

“La cámara existe, se la ve claramente en el video que fue difundido. Natalia no la sostenía, así que no se puede haber caído. Iba agarrada al equipo de vuelo. Hubo al menos una hora en la que cualquiera pudo haber bajado, después de la caída, cuando nosotros estábamos en la comisaría, por eso dudamos sobre qué sucedió con cámara, no puede haber desaparecido”, aseguró Amar.

La fiscala Mariana Rivadeneira, quien realizó las primeras medidas del caso, había solicitado que personal policial rastrillara la zona de la caída en busca de la cámara.

Los policías recorrieron ese sector desde el momento de la tragedia y en los días siguientes, pero no pudieron encontrarla.

El viernes último, minutos antes de la medianoche, efectivos de la Policía provincial se presentaron en la vivienda donde residiría Ariel Salazar, el piloto que llevó a la joven, de 28 años, y allanaron el lugar.

En el domicilio fueron incautados una computadora de escritorio, dos teléfonos celulares, una cámara de foto digital y dos pendrives. Expertos de Delitos Telemáticos analizarán el contenido de esos dispositivos y presentarán un informe ante la fiscala.

El equipo de vuelo con el que saltaron Vargas y el instructor Salazar ya había sido secuestrado en las primeras horas de la instrucción, por pedido de la fiscala Rivadeneira.

Fuentes judiciales señalador que Salazar será citado a declarar una vez que la fiscala Reuter tenga en sus manos todos los informes de las pericias a los elementos incautados hasta ahora.

Nuevas marchas

Los amigos y allegados a Natalia señalaron que continuarán con las marchas en reclamo por el esclarecimiento del caso.

El viernes pasado, decenas de amigos y allegados a la joven oriunda de Concepción se movilizaron hasta la plaza Independencia; y luego, se concentraron frente al Ente Tucumán Turismo, en 24 de Septiembre al 400, donde encendieron velas y colgaron carteles con la consigna “Justicia por Natalia”.

 

Fuente: La Gaceta

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