Denuncian que el clientelismo era elevado en el Plan Argentina Trabaja en Tucumán

La unificación de los programas “Argentina Trabaja”, “Ellas Hacen” y “Desde el barrio” (que se circunscribe sólo a Buenos Aires) en “Hacemos futuro”, generó dos visiones contrapuestas en Tucumán.

Para la Municipalidad capitalina, el programa no se modificó en forma caprichosa, más bien “pedía a gritos una reformulación”. Por su parte, las autoridades provinciales habían sostenido que había “cierto desconocimiento sobre la gente vulnerable de la provincia”.

“El programa Argentina Trabaja ha tenido graves problemas de diseño y peor de gerenciamiento”, manifestó Oscar Velasco Imbaud, secretario de Desarrollo Social y Cultural de San Miguel de Tucumán. Entre las dificultades en el trazado del proyecto, destacó la definición del objetivo y la adopción de una figura de cooperativa.

El funcionario municipal criticó los “altísimos niveles de clientelismo y de asistencialismo” en la asignación del programa social, debido a que genera una situación de “estancamiento” por parte de los beneficiarios. “El problema que pretendía atender era el desempleo. Argentina Trabaja es un programa que tiene sus antecedentes en el “Plan Trabajar” de los años 90 y en el “Plan Jefes y Jefas de hogar” del 2000. Eran más grandes que éste y nunca llegaron a tener el nivel de corrupción del Argentina Trabaja”, comparó Velasco.

Otro obstáculo en el diseño del proyecto, dijo, está relacionado a la formulación del programa social a imagen de una cooperativa. “No son cooperativas y nunca lo fueron”, reprobó el funcionario del intendente Germán Alfaro. Y agregó: “no es correcto que a un movimiento tan importante como el cooperativo se lo use para eludir todo el régimen laboral que significaría un sistema de empleo o para no decir ‘estoy dando un programa de subsidio o un programa netamente asistencial’”.

Para Velasco Imbaud, era necesario impulsar un cambio en la estructura del programa Argentina Trabaja para devolverle el “sentido” de su creación y para “evitar que sus beneficiarios sean rehenes del clientelismo político”. En esa línea, consideró que la educación y la capacitación son las claves. Así, expresó que la corresponsabilidad de completar la educación formal obligatoria –es decir, los estudios primarios y secundarios- permitirá que los adjudicatarios se restituyan en el mercado del trabajo, que contribuirá a mejorar la calificación del empleo. “Ese es el objetivo de ‘Hacemos futuro’”, añadió.

“Lo que queda afuera es el núcleo duro de la pobreza y eso sí se lo puede atender con subsidios”, dilucidó. También explicó que hay distintas estrategias de intervención en el área social, donde una de las líneas de acción son los programas de transferencia condicionada, como Argentina Trabaja. “El problema en Argentina es que es la única estrategia hace varios años. Y no todos los problemas se resuelven con transferencia de dinero”, criticó. “El problema social del desempleo no se puede mantener 10 años. Si se mantiene 10 años algo anda mal, no lo estamos resolviendo”, concluyó.

En Tucumán, estos programan cobijan a unas 20.000 personas.

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