El mercado, convulsionado: el BCRA puso u$s5.000 M sobre la mesa pero el dólar no cede y supera los $25

En el segmento mayorista el precio de la divisa se ubicaba entre $24,55 y $24,70, con una postura muy firme del Banco Central para controlar el precio

La semana cambiaria se inició como se esperaba: en un contexto de marcado nerviosismo, se observaba una fuerte demanda en todos los segmentos que conforman el mercado.

El primer indicio lo aportó el mercado mayorista, en el que precio abrió a $24,90, es decir con una suba de más de 7% frente al cierre anterior. Como respuesta inmediata el Banco Central puso una oferta de u$s5.000 millones. Con el transcurso de los minutos, el precio fue cediendo, aunque con altibajos y a media mañana se ubicaba en los $24,60.

El BCRA lleva vendidos en mayo más de u$s2.000 millones de las reservas, que se suman a los 6.700 millones que inyectó al mercado entre marzo y abril.

Para el operador Gustavo Quintana, “con una muy agresiva postura de venta del BCRA en $25,– indicó en el arranque de la rueda al mercado el límite fijado para hoy en materia cambiaria”

Ante esta salida, el economista Miguel Kiguel sostuvo que “todo indica que esta vez el Central tiene buenas chances de ganar la pulseada”.

“Más allá de las puntuales operaciones a ese precio en los primeros minutos, que marcaron el salto del dólar mayorista, el precio se diluyó rápidamente hasta tocar un mínimo de $24,53 por unidad.

Analistas consultados por iProfesional sostieene que “todo apunta a que el Banco Central decidió dejar correr al precio de la divisa hasta el umbral de 25 pesos, al que le puso límites a través de esa postura vendedora en la plaza mayorista, en momentos en que en el mercado puede existir faltante de liquidez.

“El mercado evidencia una importante falta de liquidez que ‘estresa’ a los precios, llevándolos a niveles insólitos”, dijo la consultora SBS.

Esta suba inicial se trasladaba al microcentro porteño, donde las pizarras de las entidades bancarias lo ofrecían en promedio a $25,30 para la venta, según el siguiente detalle:

– Nación: $25,50

– Galicia: $25,50

– BBVA Francés: $25

– Supervielle: $26

– Santander Río: $25

– HSBC: $25,25

– Macro: $25,20

– Provincia: $25,30

De esta manera, se prolonga una crisis cambiaria que por el momento no parece encontrar un respiro, y que enfrentará una verdadera prueba de fuego con la mega licitación de Lebac de mañana, en la que vencen unos $640.000 millones.

Ante esta situación, era previsible que el Banco Central intentara evitar que el dólar continúe la escalda que inició el 25 de abril. Para eso, dispone de tres herramientas con las que ya viene interviniendo: la venta de reservas, la suba de tasas y la venta de divisas en el mercado de futuros.

Fuentes del mercado coinciden en afirmar que más allá de la incertidumbre que genera este salto tan violento de la cotización, si finalmente encuentra un techo, se abre la posibilidad de que la colocación de pesos a tasas altas como las que se pueden obtener con las Letras del Banco Central puede volver a ser atractiva.

En cuanto a las Lebac, que mañana enfrentan un megavencimiento, la tasa de interés para la que vence el miércoles era del 59,51%, mientras que la que “corre” hasta el 21 de junio, se ubicaba en el 43,2%. Operadores del mercado coincidían en afirmar que esta tasa es la que se tomaría como referencia para la renovación del martes.

En medio de una rueda muy complicada, un vocero del FMI afirmó que “Argentina tiene un tipo de cambio flotante, cuyo nivel es determinado por el mercado”.

“Apoyamos plenamente esta politica cambiaría. Las autoridades están comprometidas con este régimen de divisas como un punto clave del marco de metas de inflación”, agregó.

Y agregó un punto sobre el cual se especuló mucho durante todo el fin de semana: el precio de la divisa que el Fondo estaría solicitando al Gobierno.

“El FMI no establece condicionalidad para un nivel particular del tipo de cambio como parte de un programa y en este sentido no ha habido discusiones sobre un objetivo específico para el tipo de cambio”, concluyó.

Sobre este punto, Alejandro Werner, suele repetir el mismo discurso cada vez que defiende su postura a favor de la libre flotación de las monedas.

Es decir, es partidario de que los bancos centrales no respondan a los ataques especulativos -como el que ahora sufre la Argentina- con fuertes intervenciones en el mercado.

“No hay que tener miedo a que el dólar flote”, insiste. Y da su explicación: “México aceptó flotar libremente cuando entró en crisis y superó el trance rápidamente. Se benefició”.

“Lo mismo Brasil, en su momento: optó por la libre flotación, superó el shock inicial y también salió fortalecido. No hay que temer. Hay que flotar libremente”, argumenta Werner.

El ministro Dujovne podría argüir que Argentina es un caso aparte. Una excepción a la regla por la alta dolarización de los ciudadanos y por la funcionalidad bimonetaria de su economía. También, que aquí el traslado a precios es muy relevante y más rápido que en otros países.

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