NI LOS COLECTIVOS SE SALVAN! Robaron piezas del colectivo secuestrado por un accidente

Un inspector de la empresa encontró menores subidos al vehículo. Si bien no habían sacado nada, al ómnibus le faltan baterías, luces internas y una consola. El rodado permanece estacionado a 100 metros de la comisaría quinta desde el lunes.

El colectivo de la línea 132 que atropelló una carpa de venta ambulante el lunes en el Acceso Norte y dejó en estado de gravedad a Luana Geraldine Mamaní, de 11 meses, sufrió un robo de baterías, luces y una consola mientras permanecía secuestrado en la comisaría 5a de la capital.

Ayer, cuando un inspector de la empresa dueña del rodado fue hasta la comisaría a tramitar la entrega, “descubrió que había un grupo de menores arriba del colectivo”, dijo Luis García, uno de los propietarios de la firma.

“Fue hasta la comisaría y avisó lo que estaba sucediendo. Con los policías chequearon que los menores debían haber estado en un centro de detención de ahí cerca”, declaró. “Los sacaron, pero no tenían nada en su poder”.

“El inspector, al revisar la unidad, se dio cuenta de que le faltaban dos baterías, las luces del interior de la unidad y la consola para activar las tarjetas de viaje”, aseguró.

Fuentes judiciales informaron que al inspector no le quisieron tomar la denuncia en la seccional porque no se encontraba el oficial de turno.

En base a la advertencia que realizó el fiscal Diego López Ávila a los funcionarios y que se reflejó en nuestra edición de ayer, el representante de la firma indicó que iría a Tribunales si es que no le tomaban la denuncia. “Hacé lo quieras”, le respondió el personal que lo había atendido.

“Este señor se va a la oficina de Atención Ciudadana y recepción de denuncias y la radica ahí”, explicó Miguel Fernández, auxiliar fiscal, que se dirigió a la dependencia policial acompañado por el ayudante fiscal Bernardo Raúl Sassi. Ambos fueron como representantes de la Fiscalía de Instrucción especializada en Robos y Hurtos I.

COLECTIVO. Le falta una batería y la consola para activar tarjetas de viaje.

“Vinimos de inmediato por pedido del fiscal López Ávila, para ver si estaban las cosas (en el colectivo) y qué estaba documentado antes por la denuncia”, agregó Fernández. “Ya revisamos el colectivo: tomamos imágenes de la unidad, su interior y exterior, y constatamos que le faltan cosas”.

“Secuestramos el libro de guardia de la comisaría. (El vehículo) estaba en calidad de depósito por una causa que no nos corresponde, que tramita la Fiscalía criminal II, por una causa de lesiones culposas”, aclaró.

Sassi dijo que “lo que el MPF quiere erradicar es el tema de no recibir las denuncias en las comisarías”. Sobre el secuestro del libro de actas, aseguró que “ahí tienen que haber puesto particularidades como si le hubiera faltado algo, y demás”. “A partir de ahí, y con la declaración de la víctima, vamos a determinar si es que falta algo”, sentenció.

Más allá de las investigaciones, los funcionarios del Ministerio dijeron que “no podemos decir quién ha sacado las cosas”. “Si estando en custodia de la dependencia policial, al colectivo le faltan cosas, es una cosa grave”, comentó Sassi.

Fernández adelantó los pasos a seguir. “Vamos a investigar qué pasó con las cosas que han sacado de ahí. Si hubiera alguna infracción o algún incumplimiento del personal policial, ya no es competencia de la Fiscalía especializada en Robos y Hurtos; para eso hay otra Fiscalía”.

“Las pericias que ya estaban hechas por Criminalística en el caso anterior nos pueden servir a nosotros”, manifestó Sassi. “Sacaron fotos y documentaron todo, así que podemos ver qué cambió”.

Por esto mismo, Fernández entiende que los reconocimientos realizados son suficientes para continuar la investigación. “Todo esto pasó en el proceso de entrega del vehículo a los titulares. Entiendo que no hace falta hacer ninguna otra pericia”.

García aseveró que “el ómnibus, pese a que estaba hace muy poco tiempo allí, también estaba muy sucio. Es como si un grupo de personas lo hubiera elegido para habitar”.

“Ahora quiero saber quién se hará cargo de las pérdidas que sufrimos por este problema”, agregó. “Creo que necesitaremos unos $50.000 para ponerlo nuevamente en funcionamiento, si es que no encontramos ningún otro faltante importante”.

Vecinos consultados por LA GACETA coincidieron en que, si las partes fueron robadas, sucedió durante la noche. “De noche eso está solo. La policía no está, así que todo esto queda liberado”, aseguró Matías Miranda.

“De día no creo, porque hay mucho movimiento y está la comisaría”, agregó Sandra Gómez. (Por Facundo Valero)

Investigación

El acusado de robar repuestos de una camioneta es un policía exonerado.

El mecánico que habría robado piezas de una camioneta Renault Kangoo, que permanecía incautada en la comisaría de Reducción, es un ex policía que fue exonerado de la fuerza el año pasado.

El domingo, la propietaria del vehículo había sido alertada por un vecino de que le estaba sustrayendo repuestos del motor. La víctima llegó al lugar y descubrió que el agente que la había atendido se comunicaba por teléfono con otra persona para pedirle que regresara con los elementos que había sustraído.

Por el ilícito fue detenido un suboficial que estaba en la comisaría. El uniformado, que fue puesto en disponibilidad de la Justicia, identificó a la persona que cometió el hurto.

En los últimos días, personal de la división Delitos contra la Propiedad allanó los talleres en los que trabajaba el sospechoso. Luego, constataron que el acusado era un agente de policía que había sido acusado, en 2016, en causas de privación ilegítima de la libertad y exacciones ilegales.

Según el boletín oficial, el hombre fue exonerado el año pasado. Al sumar todos estos indicios en su contra, la Justicia ordenó su detención.

 

 

 

Fuente: La Gaceta

 

 

 

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