Ya no quiere ser más una empresa que sólo vende nafta: irrumpe YPF luz con un nuevo concepto en energía

YPF Luz, subisidiaria de YPF, busca abastecer sus propias necesidades energéticas y las de las industrias que tiene como clientes.

En 2015 la Argentina promulgó la Ley 27.191, que establece que al menos el 8% del consumo de energía de los grandes usuarios debe ser renovable.

En esa linea trabaja YPF Luz, la subsidiaria de generación de energía de YPF que busca abastecer sus propias necesidades energéticas y las de aquellas industrias que tiene como clientes.

Si bien comenzó a trabajar en 2015, recién desde 2018 opera bajo el nombre que lleva actualmente. Su objetivo es generar energía rentable, eficiente y sustentable, que optimice los recursos naturales para la producción tanto térmica como renovable.

Los objetivos son ambiciosos: aspira a convertirse en en el tercer generador de electricidad del país en no más de un año, de la mano de cuatro modalidades: térmica, distribuída, de co-generación y renovables.  En la actualidad, cuenta con nueve plantas de generación térmica y un parque eólico, el Manantiales Behr que demandó una inversión de casi 200 millones de dólares.

Santiago Sajaroff es el Chief Operating Officer de YPF LUZ

Santiago, tiene a su cargo las operaciones de la compañía y la construcción de sus nuevos proyectos. Destaca que la firma nace por la decisión de la petrolera de “dejar de ser una empresa de oil and gas convencional para convertirse en una firma con un concepto integral de energía”.

Para el ejecutivo, “la energía eléctrica es una forma más de energía, al igual que la de combustibles fósiles o hidrocarburos. Además, la disponibilidad de recursos renovables en el país hizo que viéramos una oportunidad de desarrollo para YPF y para otros clientes, a quienes hoy les proveemos”.

Actualmente, la división satisface las necesidades energéticas de YPF – los tres consumidores más grandes del país- y de clientes concretos. “De los 12 que tenemos, cuatro ya son abastecidos con energías 100% renovables y hemos logrado contratos de períodos de entre 10 y 15 años”, aclara.

Los proyectos

Un emprendimiento de esta magnitud trae consigo todo tipo de posibilidades, sobre todo en un mercado al que le queda mucho por explorar.

Sajaroff revela que ya hay en marcha diversos proyectos, de distinta envergadura. “Por un lado, hay emprendimientos relacionados con la innovación en lo referido al proceso de generación en sí de energía eléctrica. Es decir, el gas natural se puede usar de diferentes maneras, pero estamos usando tecnologías que lo hacen de la manera más eficiente posible”.

En este aspecto, detalla: “Trabajamos por ejemplo con tecnologías denominadas “ciclos combinados”, esto es generar energía eléctrica con el gas y con los gases de escape de la turbina”.

El ejecutivo también subraya un proyecto de cogeneración que está actualmente en construcción, por el cual la misma turbina que genera energía eléctrica con esos gases, produce a la vez el vapor que alimenta el proceso de la refinería. “La idea siempre es maximizar la cantidad que producimos en base al mismo combustible”, explica.

Respecto a las renovables, poseen diferentes opciones tecnológicas y cada una de ellas se adapta al tipo de recursos disponible.

“Por ejemplo, en el sur, la cantidad y calidad de los vientos que soplan nos permite desarrollar proyectos eólicos; en el norte estamos estudiando proyectos de biomasa o solares. Dependiendo el tipo de recursos la forma más eficiente en la energía eléctrica va a venir determinada por la tecnología”, detalla el vocero.

El uso de energías limpias lejos está de ser una moda pasajera. En todo el mundo es un tendencia en alza, situación que se replica en Argentina.

Según Sajaroff, “en estos últimos años han tenido un desarrollo fenomenal. Se han dado una serie de procesos por los cuales aparecieron diferentes actores con diversos proyectos y el país ha pasado de tener una potencia instalada en energías renovables de 200 megavatios a casi los 10.000 actuales”.

La sanción de la ley 27.191 es, para el especialista, lo que permitió dar este gigantesco salto en el desarrollo de la industria.

“Tenemos que tener en cuenta que cuando esos molinos gigantes están girando, o cuando los paneles fotovoltaicos están expuestos al sol, lo que están haciendo es producir energía eléctrica utilizando un recurso ya disponible, y eso nos permite dejar de utilizar otras fuentes menos eficientes, contaminantes, o que implican usar recursos que no son renovables”, revela.

Los pasos a futuro

Las fuentes renovables llegaron para quedarse. El aumento en el consumo energético producto de la digitalización de la vida diaria, donde todo pasa por un dispositivo electrónico, ha llevado a repensar el modelo energético y a contemplar su impacto en los próximos años.

“Cada vez somos más y cada uno de nosotros tiene una necesidad de energía mayor. Dado que los recursos son finitos, hay que buscar soluciones innovadoras que pasan por dos aspectos: primero, usar lo que usamos – en nuestro caso los hidrocarburos – de manera más eficiente. Segundo, buscar fuentes de generación basadas en recursos nuevos”, señala el ejecutivo.

Al respecto, advierte que hay una tendencia mundial que muestra que el desarrollo de renovables hoy ya no es una opción sino más bien una necesidad, “porque el mundo lo está requiriendo y porque lo tenemos disponible”.

En esa línea, Sajaroff agrega que “el recurso renovable per se no resuelve nuestras necesidades de energía por completo, porque hoy hay viento y mañana puede que no; por ende, se requiere de un mix óptimo entre recursos renovables y energías térmicas convencionales, que en nuestro caso están basadas en el gas natural”.

Los objetivos de YPF LUZ son distintos de los de su firma madre. A corto plazo, destaca el entrevistado, el plan contempla el desarrollo de la cartera de activos que actualmente poseen.

“Empezamos en el 2013 con 830 megawatts y hoy tenemos 1900. Nuestra idea estratégica es volver a duplicar esta cantidad de centrales de generación para el 2022. Todo esto viene acompañado con un objetivo: hacer más eficientes nuestras operaciones utilizando tecnología”, apunta.

La tecnología será el gran impulsor de este tipo de soluciones, tanto adentro como afuera de la empresa. Así lo consideran en YPF, donde ya avanzan en la tan mencionada transformación digital.

“Hoy, por ejemplo, estamos modernizando nuestros sistemas de información, ya que es crítico poder contar con datos confiables en tiempo real. Las herramientas digitales nos permiten tomar decisiones más eficientes y utilizar cada planta de la manera más óptima posible en cada momento”, concluye Sajaroff.

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